Todo lo que fue, ya no es
Todo lo que soñé, me despertó
Todo lo que recuerdo, lo he tenido que olvidar
Y con lo que vivo, casi muero.
La experiencia me enseño que los buenos eran malos que no le había llegado su tiempo igual que los días son noches prematuras. Así que sabré distinguir cuando llegue lo verdadero ya que conocí primero la etiqueta fatal de lo falso.
Pero como en el principio se hizo la luz y las tinieblas huyeron, así mismo será en mi vida. Creo en lo que no veo, más que en lo que veo, lo que veo pueden ser espejismos, ilusiones, hologramas, juegos visuales o tecnología de punta que me engaña, más lo que no veo lo siento y nunca dejo de sentirlo, lo miro todos los días frente a mi, con los ojos de mi alma. Mi fe se vuelve la evidencia de cosas que no puedo ver, son cosas como el viento, o como la brisa, nunca los puedes ver, pero sabes que están allí.
A veces me dedico a hablar de cosas imposibles, porque de lo posible ya se ha dicho demasiado y a veces hablo de cosas del más allá porque en este mundo encontré demasiada hipocresía y mascaras de baile.
Si me ven caminando por la calle no verán alas como de angel pegadas en mi espalda pero si aprendí a volar, no pude detener las balas de los quisieron dañarme pero con el tiempo las aprendí a esquivar. Atentados terroristas en los trenes de mi alma quisieron explotar mi confianza y mi calma, pero las noches oscuras y verdaderas, el frío del camino a mi trabajo y el enfrentamiento cuerpo a cuerpo con la vida, me hicieron fuerte como nadie imagina, me hicieron inexplicable. Mis puños están listos para golpearte si vienes en mi contra y mis brazos listos para abrazarte bien fuerte si vienes a mi favor.
Todo lo que fue, ya no es
Todo lo que soñé me despertó
Todo lo que recuerdo, lo he tenido que olvidar
Y con lo que vivo, casi muero
Todo lo que fue, me despertó
Todo lo que soñé, ya no es
He tenido que olvidar, todo lo que recuerdo
Y con lo que muero, casi vivo
Todo lo que fue, lo he tenido que olvidar
Todo lo que soñé y casi muero
Todo lo que recuerdo, me despertó
Y con lo que vivo, ya no es.
Daniel Gómez.